Escribo por escribir porque no se lo que voy a terminar escribiendo. Pero igual mis palabras son lo único que me hacen sentir que todavía estoy acá. Si, estoy bien, normal, presente, quizá mejor que nunca, quizá como debo estar, o quizá es el principio de lo que debería haber sido. ¿O acaso no es esto lo que va a ser? Esto mismo es mi cabeza, soy yo. ¿Cuantas preguntas no? Si, claro que soy feliz, claro que estoy amando a quien debería amar (o quizá no) ¿Lo merezco? ¿La merezco? Después de tantos años de enseñanza, aprendizaje y sufrimiento, amo a quien me hace feliz. Conocí de verdad lo que es amar y ser amada, conocí lo que es pasar momentos con quien te elije día a día y es inigualable. Es cierto. Es lindo amar. Pero duele, te hace débil, vulnerable. Hay que vivir sin pensar en mañana, disfrutando todo como si fuera la última vez, es verdad. Pero, ¿Y si mañana ya se va? ¿Y si toda demostración mañana ya no tiene valor? ¿Cómo es que algo tan lindo puede desaparecer como si nada? ¿Cómo es que el miedo siempre esta presente y no te deja vivir feliz? Se que esta vez lo merezco, después de tanto. Se que tengo que luchar hasta cuando no se pueda más. Pero ¿Por qué hasta cuando uno se esfuerza tanto por lograr buenos resultados se presenta el problema que no te deja seguir? Puede ser que no sea el momento, puede ser que no sea correspondido, pero esto, el amor, es miedo. Y odio vivir con miedo.