Tiempo. Un invento del ser humano para intentar ubicarnos en el mundo. En el caos. Algo que muchas veces hace doler y otras veces sana. Algo por lo que arriesgamos todo. Hasta la vida, hasta el amor.
Es eso que uno espera, que uno pierde o aprovecha. Es eso que ningún ser puede evitar.
Sentada en mi balcón pude entender. Me limite a entender esto que pasa. Lo que nos pasó.
Dentro de tanto enojo y desilusión pude calmar y callar. Pude encontrar un momento de paz y entender. Entenderte y entendernos. Aceptarlo. Por mas dolor y sufrimiento que todo este proceso lleve.
Entiendo que necesites tu tiempo.
Entiendo que ya no era igual.
Entiendo que no nos estábamos haciendo bien.
Entiendo que este tiempo que decidiste, decidimos, porque vos actuaste con la fuerza que yo no, porque fue en el momento que nos dimos cuenta que algo estaba mal. Fue para evitar que nos lastimemos más.
Y lo respeto, TE respeto. Porque vos más que nadie lo merece. Te corresponde una felicidad que yo no te pude dar nunca. De la manera que sea, con quien sea. Quise lo mejor para vos siempre y ahora también. Por eso te entiendo y lo acepto.
Y como ya te dije, no me queda más que agradecerte por cada momento compartido. Tanto bueno como malo. Siempre me voy a acordar de tu grande y hermosa sonrisa achinadita.
Sos un piba increíble.
Te amo.